Feng Shui  E-mail


Los sabios chinos consideraban de fundamental importancia el estudio del ch'i, que en Occidente podemos llamar "bioenergía"- El ch'i de un lugar es afectado por distintos factores, tales como las formas del paisaje y las variaciones estacionales a lo largo del año.
En nuestras casas y ciudades esta corriente bioenergética se ve modificada por la forma, la disposición, la ubicación, la orientación, y la decoración de las construcciones.

Feng-Shui significa literalmente Viento y Agua, por lo que podemos vincularlo con la mecánica de fluidos (aerodinámica - hidrodinámica) de la ciencia occidental. Un sitio expuesto a vientos fuertes disipa el valioso ch'i, mientras que un terreno donde el agua de la lluvia forma charcos, muestra un estancamiento del ch'i que se debe corregir. Todos los procesos naturales son interpretados como efectos del flujo de la energía sutil o ch'i. 
El ch'i circula tanto en el cuerpo humano (a través de canales denominados "meridianos") como en el paisaje (a través de líneas de fuerza telúrica que la tradición ha llamado "venas del dragón"). La naturaleza es vista corno un organismo vivo. El paisaje y el hombre son interdependientes. 
La casa patio china fue planificada de acuerdo a los principios Feng-Shui, que actualmente son utilizados también por la arquitectura bioclimática. Orientada preferentemente hacia el Sur (el punto cardinal más cálido del Hemisferio Norte), protegida hacia el Norte, el patio central actuaba como regulador térmico (como en las casas romanas y moriscas).

El Feng-Shui cuenta con dos Escuelas principales, la de las Formas y la del Compás. La primera, más intuitiva, hace hincapié en el efecto de las formas del paisaje y la distribución de los ambientes de una construcción sobre la actividad humana. Las formas del paisaje, natural o urbano, son clasificadas en Yin o Yang (femeninas o masculinas) y asimiladas a cada uno de los cinco elementos chinos (Agua, Madera, Fuego, Tierra, Metal). 
La Escuela del Compás se basa en el efecto que cada una de las orientaciones tiene sobre los elementos del paisaje y del edificio. La brújula fue utilizada antes en el Feng-Shui que en la navegación. Al aplicar los conceptos relativos a la orientación, siempre hay que tener en cuenta la conversión para el hemisferio Sur.

El Feng-Shui del paisaje natural se aplica también en el paisaje urbano. En nuestras ciudades las calles equivalen a los ríos y cañadas, los edificios remplazan a las montañas.
El vecindario donde se halla construida una casa influye en su bioenergética. Conviene que esté protegida por el Oeste y por el Sur (para nuestro hemisferio) y abierta hacia el Norte y el Este. Si se encuentra rodeada por altos edificios, el sol saldrá tarde y se pondrá temprano, lo que disminuirá la vitalidad de sus ocupantes. 
Un exceso de aberturas significa una perdida excesiva de ch'i, en especial si están orientadas hacia el Oeste. Los pasillos largos aceleran el flujo de ch'i, no permitiendo que se distribuya adecuadamente por las habitaciones y creando un efecto violento hacia donde esta dirigido.

Todos estos aspectos, más otros muchos considerados por el experto del Feng-Shui son, en su mayoría, remediables cuando no son los correctos. Un experto puede diagnosticar con solo observar una vivienda, los problemas que pueden estar afectando a sus ocupantes. A veces las soluciones son tan sencillas como cambiar de posición los muebles, quitar o agregar algún elemento decorativo o diagramar de manera adecuada el jardín.
El Feng-Shui, como arte de ubicación y orientación de las construcciones, sufrió a sus comienzos de siglo la censura de la Revolución Cultural China. Sin embargo se siguió aplicando en la ejecución de terrenos, los realineamientos de puertas, la decoración de interiores y la ubicación de tumbas. 
Las enseñanzas del Feng-Shui han sido aplicadas no solo en casas sino en templos, tumbas, monumentos, palacios, jardines Zen y, en la actualidad, en la arquitectura y decoración de muchos edificios comerciales y públicos, como bancos, hoteles y hospitales de todo el mudo. Muchos estudios de arquitectura de Estados Unidos y Europa ya cuentan con asesores en este arte chino. 
Proyectos tales como el edificio del Banco de Hong Kong y el Hotel Hyatt en Singapur, son ejemplos de la aplicación Feng-Shui en la arquitectura moderna.

No solo en China encontramos conocimientos como el Feng-Shui, en casi todas las culturas milenarias podemos descubrir principios de construcción y urbanización basados en las fuerzas invisibles de la Naturaleza; las arquitecturas vernáculas han reunido en sus tradiciones, experiencias, y observaciones pautas constructivas que pueden ser más sabias y pragmáticas que los conceptos abstractos de las teorías de la arquitectura contemporánea. Antes de diseñar y proyectar para un lugar, el arquitecto debería considerar las fuerzas que definen el paisaje, ya sea natural o urbano.

Actualmente el Feng-Shui comienza a aceptarse en todo el mundo como una ciencia que vincula la Arquitectura con la Ecología y que intenta restituir la armonía ente el Cosmos, el Hombre y la Tierra.

 


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