Calendario Maya  E-mail


La actual frecuencia en la que vivimos está basada en el uso del calendario gregoriano que en combinación con el reloj ha fabricado una frecuencia de tiempo artificial 12:60 (12 horas multiplicadas por 2 de 60 minutos c/u) que aceptada inconscientemente por nosotros nos mantiene presos dentro de un mundo material, irregular, mecanizado y artificial en el que Tiempo es dinero. Tomando el tiempo de la cuarta dimensión y mecanizándolo por medio del reloj en la tercera dimensión. Sin bases lógicas ni científicas, este calendario pseudo-solar masculino y patriarcal está basado en doce meses irregulares, de 30, 31 28 y 29 días divididos de 4 y 5 semanas.

Se llama gregoriano porque fue implantado por el Papa Gregorio XII, haciendo una adaptación del antiguo calendario juliano. 
Lo mismo sucede con los meses; Enero era el dios de la puerta del camino, por eso es el primer mes; Julio por Julio César; Agosto por Augusto César. Septiembre es el noveno mes y quiere decir siete, octubre es el décimo mes y quiere decir ocho, por lo cual: escribo diez pero digo ocho (cosa que crea una profunda escisión, incongruencia y confusión).
El calendario de las trece lunas está basado en una frecuencia de 13:20, trece tonos de la creación, veinte frecuencias solares emanadas del Gran Sol Central de la Galaxia, confirmada por nuestro cuerpo en las trece articulaciones mayores y los 20 dedos de manos y pies.

Tiene su origen en el Tun-Uc (Tun=cuenta, Uc=Luna y siete) que mide el ciclo sinódico que va de luna nueva a luna nueva y en interacción con el Tzolkin Calendario Sagrado Maya (Tzol=cuenta, Kin=día), lo que lo hace solar y lunar, masculino y femenino, crean la matriz radial del tiempo. 13 Lunas de 28 días cada una de 4 semanas perfectas de 7 días (4 x 7=28), crean el año solar (13 x 28= 364) más un día fuera del tiempo (el 365) llamado día verde, que es un día de sincronización y de meditación para la paz mundial. 
El año da su comienzo el primer día de la primera luna (26 de julio para el gregoriano), fecha galáctica en la cual asciende la estrella Sirio, haciendo conjunción con nuestra estrella, el Sol.

Legado de los Mayas, profundos conocedores de la ley del tiempo, quienes vivían en perfecta armonía con todo-lo-que-es, y con sus dos hemisferios cerebrales integrados.
Es sincronario porque nos sincroniza con el verdadero orden cósmico, galáctico, estelar y planetario; contiene las enseñanzas del tiempo de la cuarta dimensión, sede de todas las potencialidades, telepatía, sincronicidad y amor incondicional.
Es la herramienta clave que nos falta para atraer el cielo a la tierra.

El tiempo in-forma y con el conocimiento y el manejo de este calendario somos in-formados acerca de un orden mayor, orden que es biológico, natural, armónico y perfecto mediante el cual evolucionamos hacia una consciencia cósmica total.
Donde quiera que la Ley del Tiempo es aplicada, hace consciente lo que estaba inconsciente.

Tiempo es mente, y quien vive en un tiempo correcto, vive con una mente correcta.
Haciendo uso de las herramientas del Encantamiento del Sueño, ubicados en un tiempo y mente correctos, es como podemos integrar nuestros hemisferios cerebrales, hacer uso de nuestros dones creativos, recuperar nuestros poderes, nuestra identidad galáctica y hacer un arte del diario vivir.

In lack'ech (Yo soy otro tú)

 


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